… EN EL NOMBRE DEL SEÑOR (5-11-2008)

noviembre 7, 2008

En estos momentos, el mundo llama negros a los negros. Hemos estado 10 años castigados intelectualmente porque llamar a las cosas con según qué nombre no estaba bien hecho. Ahora todos podemos llamar negro a Barack Obama, primero, poque lo es, y en segundo lugar y es el que legitima la posibilidad de hacerlo, no el primero, porque lo hacen todos los medios de comunicación en sus primeras páginas. El día que un homosexual llegue a la Moncloa y predique para sí mismo el apelativo de ‘maricón’, entonces, los que quieran así llamarse o que así les llamen, podrán hacerlo sin que una mano lingüística oculta obligue a llamar ‘de color’ a nadie, ‘normal’ al otro, o el famoso y avergonzante ‘el/la, los/las, lis/lus miembras’. El día que volvamos a la normalidad y a la reconciliación que algunos no quieren, entonces podremos llamar a las cosas por su nombre en un lenguaje coloquial, que nada tiene que ver con el vulgar.

REDACCIÓN

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